Los sistemas de presurización de escaleras son una de las medidas de seguridad pasiva y activa más críticas en edificios de altura. Su función es mantener las vías de evacuación libres de humo mediante una sobrepresión de aire. Recientemente, el equipo de ingeniería de PARSI se enfrentó a un reto complejo en un edificio de oficinas en el centro de Zaragoza: un sistema que fallaba aleatoriamente, poniendo en riesgo la seguridad de más de 200 trabajadores.
El Diagnóstico: ¿Por qué fallaba la presurización?
La comunidad de propietarios y el administrador de fincas nos contactaron tras una inspección desfavorable de la OCA. El sistema no alcanzaba la presión de diseño (50 Pa) cuando se abrían las puertas de evacuación, y en otras ocasiones, la sobrepresión era tan alta que impedía abrir las puertas desde el interior.
Tras una auditoría técnica exhaustiva, detectamos tres problemas fundamentales:
- Variadores de frecuencia descalibrados: Los ventiladores no modulaban correctamente la velocidad según la demanda de presión.
- Sensor de presión diferencial obstruido: La toma de lectura estaba ubicada incorrectamente, afectando a la señal que recibía la centralita.
- Fugas de aire no contempladas: El hueco de la escalera tenía filtraciones en las juntas de construcción que no se habían sellado durante la obra original.
La Solución Técnica Implementada
Para resolverlo sin acometer una obra mayor que paralizase la actividad del edificio, diseñamos un plan de actuación en fases:
1. Recalibración y Programación de Variadores
Sustituimos el control PID obsoleto por uno de última generación, ajustando los parámetros de respuesta para evitar oscilaciones bruscas de presión (el efecto «puerta que golpea»).
2. Reubicación de Sensores
Instalamos nuevos sensores de presión diferencial en puntos estratégicos de la caja de escalera, lejos de turbulencias y corrientes de aire que falseaban las lecturas.
3. Sellado de Fugas
Mediante pruebas de humo, localizamos las filtraciones y procedimos al sellado con materiales ignífugos certificados, mejorando la estanqueidad del recinto.
Resultado: Seguridad Garantizada y Normativa Cumplida
Tras las correcciones, realizamos las pruebas finales con anemómetro y manómetro diferencial. El sistema ahora mantiene una presión estable de 50 Pa con las puertas cerradas y garantiza una velocidad de paso de aire de 0,75 m/s con la puerta abierta, cumpliendo estrictamente con la norma UNE-EN 12101-6.
Este caso demuestra que, a menudo, los problemas de PCI no requieren cambiar toda la instalación, sino un diagnóstico experto y una puesta a punto precisa. Si tu edificio tiene problemas con la presurización o la extracción de humos, en PARSI tenemos la experiencia técnica para solucionarlo.


